El ciudadano ruso Konstantine Rudnev, investigado por una causa de trata de personas vinculada a la denominada “secta rusa”, dejó la Unidad 6 de Rawson y ya cumple prisión domiciliaria en la localidad bonaerense de San Vicente. La medida fue autorizada por la Justicia luego de permanecer más de un año detenido en el penal federal chubutense.
El traslado se realizó por vía terrestre desde Rawson hasta la provincia de Buenos Aires y generó controversia por el estado de salud del imputado. Según su entorno familiar, el viaje de casi 24 horas representaba un riesgo debido a patologías respiratorias y cardiovasculares que padece el acusado.
La prisión domiciliaria comenzó formalmente el 14 de mayo, cuando se le colocó una tobillera electrónica para su monitoreo permanente. El control quedó bajo supervisión de la Dirección de Asistencia a Personas Bajo Vigilancia Electrónica del Ministerio de Seguridad de la Nación, mientras permanece alojado en una vivienda de San Vicente.
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El beneficio había sido concedido por el Tribunal de Impugnación del Distrito General Roca, que fijó varias condiciones para su cumplimiento. Entre ellas, la designación de garantes, el pago de una caución económica y la prohibición absoluta de mantener contacto con la presunta víctima de la causa.
La defensa de Rudnev, encabezada por el abogado Alejandro Sarubbi, sostiene que el expediente carece de pruebas suficientes para avanzar a juicio. Además, remarcan que la mujer señalada como víctima declaró ante la Justicia que no sufrió coerción ni explotación, por lo que pedirán el sobreseimiento definitivo.
El caso también escaló a nivel internacional tras presentaciones ante la Organización de las Naciones Unidas y la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Mientras la defensa busca cerrar la investigación, la fiscalía federal continúa con el objetivo de elevar la causa a juicio oral en los próximos meses.


