El Gobierno de Israel inició una nueva ola de demoliciones de establecimientos palestinos en el suburbio de Al Eizariya, ubicado a pocos kilómetros de Jerusalén, en medio de fuertes denuncias de desplazamiento forzado por parte de comerciantes y residentes locales.
Según denunciaron autoridades palestinas y vecinos de la zona, durante los últimos días el Ejército israelí entregó cerca de 50 órdenes de demolición a propietarios de talleres, depósitos y comercios ubicados sobre la carretera principal del sector.
Las autoridades israelíes proyectan construir allí un acceso directo hacia Maale Adumim, considerado el mayor asentamiento israelí en Cisjordania.
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Los comerciantes afectados aseguran que perderán su única fuente de ingresos y sostienen que Israel utiliza argumentos urbanísticos y administrativos para desplazar a la población palestina del área. Además, denuncian que las demoliciones podrían ejecutarse antes de que la Justicia israelí resuelva las apelaciones presentadas.
Omar Rayub, integrante de la oficina de Información de la Gobernación de Jerusalén, afirmó que existían plazos judiciales abiertos hasta mediados de mayo, pero advirtió que el Ejército actuaría antes de una resolución definitiva de los tribunales.
La situación vuelve a profundizar la tensión en Jerusalén Este y Cisjordania, donde organizaciones palestinas y organismos internacionales cuestionan desde hace años la expansión de asentamientos israelíes y las políticas de desalojo sobre comunidades palestinas.
Fuente: Telesur.


