El Ejército de Israel anunció este martes la ejecución de “ataques simultáneos” en Teherán y Beirut, en una nueva fase de la ofensiva militar que mantiene junto a Estados Unidos contra objetivos vinculados a Irán y aliados en la región.
Según voceros castrenses, las operaciones forman parte de una estrategia coordinada destinada a debilitar infraestructuras consideradas estratégicas. En paralelo, fuerzas israelíes se desplegaron en “varios puntos” del sur del Líbano, en el contexto de los bombardeos iniciados contra el movimiento proiraní Hezbolá.
MIRÁ TAMBIÉN | Israel reabre paso clave para ayuda en Gaza
El portavoz internacional del Ejército, teniente coronel Nadav Shoshani, aclaró que el despliegue no constituye una operación terrestre a gran escala, sino una “medida táctica” orientada a garantizar la seguridad israelí. Las autoridades sostienen que las acciones buscan neutralizar amenazas directas en medio de la creciente tensión regional.
La ofensiva se produce tras una serie de ataques previos contra instalaciones en territorio iraní, que desataron represalias y elevaron el riesgo de una confrontación más amplia en Oriente Medio. La situación generó preocupación internacional por el impacto sobre la estabilidad regional y la seguridad civil.
MIRÁ TAMBIÉN | En lo que va del año Panamá reporta 20 muertes por influenza
En este escenario, la comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, mientras se multiplican los llamados diplomáticos para contener la escalada y evitar una expansión del conflicto hacia otros países de la zona.
Fuente: DW.


