Las declaraciones de Biden en apoyo a Puerto Rico encienden una nueva controversia electoral, y Kamala Harris se ve obligada a marcar distancia de su predecesor en busca de unidad y respeto.
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A menos de una semana de las elecciones presidenciales en Estados Unidos, una reciente controversia ha sacudido la campaña de Kamala Harris. La vicepresidenta se distanció públicamente de los comentarios del presidente Joe Biden, quien en un intento de apoyar a Puerto Rico después de que un comediante lo llamara una “isla flotante de basura,” desató una tormenta mediática. Biden, en una llamada con votantes latinos, arremetió contra quienes criticaron al territorio boricua, llamando “basura” a los partidarios del humorista. Este incidente provocó una rápida respuesta de Kamala Harris, quien trató de mantener la neutralidad y la unidad en su campaña.
La Casa Blanca intentó sofocar la crisis de relaciones públicas, aclarando que Biden se refería exclusivamente a los seguidores del comediante, pero la explicación no logró calmar la furia republicana. Varios dirigentes republicanos, incluyendo al senador Marco Rubio, exigieron disculpas públicas por lo que perciben como un desprecio hacia sus valores patrióticos. Rubio se mostró enfurecido en un acto en Pensilvania junto a Donald Trump, donde rechazó las palabras de Biden al declarar: “No somos basura, somos patriotas”.
Kamala Harris, mientras tanto, lanzó su mensaje de respeto y unidad, subrayando que su presidencia buscará representar a todos los estadounidenses, “incluidos aquellos que no votaron por mí”, y dejó claro que no apoya las palabras de Biden. La candidata enfatizó su desaprobación en una conferencia de prensa, dejando “muy claro” que, en su visión, la diversidad de opiniones políticas no justifica el tipo de ataques que su predecesor realizó en la llamada con votantes.
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Por su parte, el compañero de fórmula de Harris, Tim Walz, también se encontró en una posición incómoda. Los medios se centraron en las palabras de Biden, desviando la atención de los esfuerzos de campaña del equipo demócrata en estos últimos días. Los medios aprovecharon la oportunidad para interrogar a Walz en entrevistas televisivas sobre el significado de los comentarios de Biden y su repercusión en los latinos, un bloque electoral clave.
En un intento de poner fin a esta crisis, Harris enfatizó su intención de “cerrar este capítulo de división” en la historia estadounidense, subrayando que su liderazgo se enfocará en la unidad y en dejar atrás las controversias. Su declaración también recibió el apoyo del exgobernador republicano Arnold Schwarzenegger, quien respaldó su campaña como un voto de confianza para superar el pasado y sanar la polarización del país.
Fuente: La Razón
Foto: Archivo


