Los líderes de las 21 economías del Foro Asia-Pacífico finalizaron dos días de debate en Gyeongju con foco en resiliencia económica, innovación tecnológica y estabilidad geopolítica. El encuentro evidenció el nuevo equilibrio entre Washington y Beijing.
La 34° cumbre de la APEC concluyó este sábado en Corea del Sur tras dos jornadas centradas en la necesidad de fortalecer las cadenas de suministro, promover la innovación digital y consolidar un crecimiento sostenible en medio de la tensión comercial entre Estados Unidos y China. Bajo el lema “Construir un mañana sostenible: conectar, innovar, prosperar”, el foro reflejó el giro de la región hacia un modelo de cooperación económica más realista y menos dependiente del libre comercio irrestricto.
La breve presencia de Donald Trump contrastó con la participación activa de Xi Jinping, quien mantuvo varias reuniones bilaterales y defendió el rechazo al proteccionismo. El cara a cara previo entre ambos líderes —el primero desde 2019— fue interpretado como un intento de distensión, con acuerdos iniciales sobre reducción de aranceles, exportación de productos agrícolas y cooperación antidrogas.
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La declaración final del foro evitó referencias explícitas al multilateralismo y a la OMC, lo que analistas consideran una señal del nuevo contexto global: las economías asiáticas priorizan la estabilidad y la protección de sus cadenas logísticas ante las crisis recientes. En ese marco, Corea del Sur propuso la creación de la “APEC AI Initiative”, un mecanismo regional para regular el uso de inteligencia artificial y compartir estándares de seguridad tecnológica.
La cumbre también exhibió el rol estratégico de Seúl, que logró recibir a Xi sin deteriorar su alianza con Washington. Ese equilibrio diplomático refuerza la posición surcoreana como mediadora económica en un espacio donde las potencias siguen enfrentadas, pero interdependientes.
Fuente: France 24.


