La fiscal María Paula Hertrig, quien fue víctima de un plan criminal para asesinarla presuntamente organizado por dos presos, afirmó que trabaja para impulsar medidas frente al uso de celulares dentro de las cárceles bonaerenses.
Hertrig, titular de la UFI de Boulogne, comenzó a hablar públicamente sobre la problemática luego de que se conociera el entramado investigado contra ella y su familia. La funcionaria busca promover la participación de distintos sectores para abordar el uso de teléfonos en las unidades del Servicio Penitenciario Bonaerense.
“Sigo trabajando como siempre, pero ahora también tratando de hacer algo para que se aborde el tema del uso de celulares en las cárceles”, sostuvo la fiscal en diálogo con la Agencia Noticias Argentinas.
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Según un informe citado por NA, entre 43.000 y 60.000 líneas y dispositivos celulares estarían activos en manos de personas detenidas en las cárceles de la provincia de Buenos Aires. La situación permite, de acuerdo con la investigación, que organizaciones delictivas mantengan comunicaciones y continúen coordinando actividades desde las unidades penitenciarias.
La fiscal, que actualmente cuenta con custodia, explicó por qué decidió referirse públicamente al tema. “En 11 años que llevo de fiscal y 30 en el Poder Judicial es la primera vez que salgo a hablar, pero es necesario”, señaló. Y agregó: “Quiero de verdad que de algún modo se toque el tema de los celulares, que es suma gravedad”.
La investigación contra Martín Darío Rettori y Ariel Ernesto Libertini comenzó luego de una causa por robos mediante la duplicación de llaves de vehículos. Tras sus detenciones y traslados a distintas unidades penitenciarias, ambos habrían organizado un plan contra Hertrig y su familia mediante mensajes de WhatsApp. La pesquisa permitió interceptar comunicaciones y derivó en allanamientos en los que fueron secuestrados tres teléfonos celulares que serán peritados.


