La Justicia avanza sobre nuevos capítulos en la investigación por presunto lavado de dinero en Sur Finanzas, la firma vinculada a Claudio “Chiqui” Tapia. En esta oportunidad, los fiscales pusieron la lupa sobre al menos diez monotributistas de categorías bajas que habrían operado más de $120.000 millones a través de billeteras virtuales, pese a no contar con ingresos reales que justifiquen estos movimientos.
El caso surgió como un desprendimiento de la denuncia presentada por la DGI, que detectó una presunta maniobra de lavado por $818.000 millones involucrando empresas fantasma y contribuyentes inscriptos en categorías A, B, C y D del monotributo. Según el organismo recaudador, estos usuarios habrían sido utilizados como figuras interpuestas para encubrir a los verdaderos dueños del dinero.
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Entre los investigados aparece Ignacio M., de 32 años, quien en 2024 declaró apenas $4,9 millones en facturación, pero recibió más de $230 millones en comprobantes y movió $87.000 millones mediante cuentas virtuales vinculadas a Sur Finanzas y QBIT Capitals. En julio del año pasado, adquirió un BMW M240i por casi $100 millones. También figura Alejo A.O., categoría C, que manejó $9.800 millones, y Emilio V., categoría A, con operaciones que superan los $14.500 millones.
El listado se completa con Brian A., de 32 años, quien registró ingresos en efectivo por $390 millones y realizó transferencias por más de $10.900 millones, además de extracciones en el exterior por $176 millones. La DGI detectó además movimientos sospechosos en otros seis contribuyentes, con operaciones que van desde los $1.980 millones hasta los $17.000 millones. En todos los casos, el organismo advirtió que ninguno posee capacidad económica para justificar ese volumen financiero.
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Sur Finanzas enfrenta múltiples causas judiciales que incluyen investigaciones por lavado, evasión, uso de empresas apócrifas y maniobras para sortear el cepo cambiario. La firma también aparece en la causa ANDIS, donde se analiza el uso de una aplicación de criptomonedas desarrollada por el financista Ariel Vallejo para convertir fondos presuntamente vinculados a coimas. La Justicia busca determinar si estos monotributistas fueron parte de un circuito diseñado para ocultar el origen ilícito del dinero.
Fuente: TN.


