La producción de azúcar en la temporada 2024/2025 no superó las 150.000 toneladas, menos de la mitad que el año pasado, comprometiendo el abastecimiento interno y los acuerdos de exportación.
MIRÁ TAMBIÉN | Netanyahu acusa a Alemania de “premiar el terrorismo de Hamás”
La cosecha de azúcar en Cuba durante la zafra 2024/2025 registró el peor resultado en más de un siglo, con un volumen inferior a las 150.000 toneladas, según cálculos de EFE basados en datos oficiales y reportes parciales de medios estatales. La cifra es menos de la mitad de lo obtenido en la temporada anterior y apenas supera la mitad del ya modesto plan estatal, lo que agrava la crisis de un sector que durante décadas fue motor de la economía cubana y principal fuente de exportación.
Expertos y exfuncionarios califican la situación de “desastre”, advirtiendo que la producción actual no alcanza para cubrir las necesidades internas del país, pone en riesgo la elaboración de ron cubano —que depende del azúcar nacional— y deja sin cumplir, por tercer año consecutivo, el acuerdo de suministro preferente con China.
De los quince centrales azucareros en funcionamiento, menos del 10 % de los que existieron en el pasado, solo uno alcanzó su meta de producción. Algunos ingenios registraron resultados mínimos: el Dos Ríos de Santiago de Cuba produjo apenas el 13 % de lo previsto y el Antonio Guiteras, el 16 %. Según registros históricos, la isla no producía tan poco desde el siglo XIX, cuando las guerras de independencia contra España golpearon su principal cultivo.
MIRÁ TAMBIÉN | Toyota sufre caída del 37% en ganancias trimestrales por aranceles
Entre las causas del desplome, los especialistas señalan la obsolescencia de la infraestructura, la falta de inversión, los apagones, la escasez de combustible y personal capacitado, además de condiciones climáticas adversas. Parte de la caña cosechada se pierde por la imposibilidad de procesarla a tiempo, afectada por cortes eléctricos y averías.
La industria azucarera cubana vive un declive sostenido desde hace décadas, afectada por factores externos —como el fin del bloque socialista, las sanciones estadounidenses y la volatilidad de precios internacionales— y por decisiones internas, como la reestructuración del sector a principios de siglo. Esta crisis se suma al deterioro económico general de la isla, cuyo PIB se ha contraído un 11 % desde 2020 y enfrenta nuevas previsiones negativas para este año.
Fuente y foto: Infobae


