El Gobierno del Líbano decidió bloquear de inmediato todas las actividades militares y de seguridad de Hezbolá, al considerarlas ilegales, según informó el primer ministro Nawaf Salam tras una reunión del Ejecutivo. La medida representa un cambio sustancial en el estatus del movimiento respaldado por Irán dentro del escenario político libanés.
Salam anunció además que el Gobierno exigirá la entrega de todas las armas al Estado y que la organización deberá limitar su accionar al ámbito político dentro de los marcos constitucionales. Con esta decisión, el Ejecutivo busca reforzar la autoridad institucional y redefinir el rol del grupo en el país.
MIRÁ TAMBIÉN | Macron anuncia un aumento del arsenal nuclear francés
La determinación se produjo luego de que Hezbolá lanzara cohetes contra Israel, acción que provocó una respuesta militar israelí. El grupo afirmó que el ataque fue una represalia por el asesinato del líder supremo iraní en un bombardeo previo en Teherán, hecho que intensificó las tensiones en la región.
El intercambio de ataques se enmarca en una escalada más amplia en Medio Oriente, con respuestas cruzadas entre actores regionales. La situación ha elevado la preocupación internacional por una posible expansión del conflicto y por sus implicancias políticas y de seguridad en el Líbano.
MIRÁ TAMBIÉN | Grecia despliega fragatas y F-16 en Chipre
Con esta decisión, el Gobierno libanés redefine su postura frente a una de las fuerzas más influyentes del país y abre un nuevo capítulo en la relación entre el Estado y el movimiento armado, en un contexto regional altamente inestable.
Fuente: DW.


