Un equipo de investigadores de la Universidad de Córdoba (UCO), España, demostró cómo la sinergia entre algas y bacterias puede producir hidrógeno verde de alta calidad. El descubrimiento, publicado en la revista Science Direct, podría marcar el comienzo de una era energética más limpia y renovable, alejándose de los combustibles fósiles y los métodos tradicionales de producción de hidrógeno.
Desde 2018, el equipo de la UCO ha estado explorando métodos innovadores para producir hidrógeno verde, centrándose en cómo las interacciones naturales entre ciertas algas y bacterias pueden ser aprovechadas para generar este combustible del futuro.
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El estudio reveló que un consorcio formado por un tipo de alga, Chlamydomonas, y tres tipos de bacterias, incluyendo Microbacterium forte, Bacillus cereus y Stenotrophomonas goyi, no solo producía hidrógeno sino que también crecía, generando biomasa que luego se puede convertir en combustible o fuente de energía adicional.
El proceso tiene el potencial de revalorizar las aguas residuales, ya que el consorcio de algas y bacterias puede crecer en estas aguas, limpiándolas mientras produce hidrógeno y biomasa. La colaboración entre la alga Chlamydomonas y la bacteria Microbacterium forte es especialmente crucial, ya que juntas facilitan la generación de hidrógeno, un proceso potenciado aún más por la inclusión de Bacillus cereus y Stenotrophomonas goyi.
El trabajo de los investigadores de la UCO marca una innovación en el campo de la energía renovable, prometiendo transformaciones significativas en cómo producimos y utilizamos energía.
FUENTE: Diario Hoy.


