En medio de protestas masivas y la ausencia del presidente Andry Rajoelina, las fuerzas armadas del país africano suspendieron la Constitución de 2010 y crean un órgano militar de transición por dos años.
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En un giro inesperado de la crisis política en Madagascar, las fuerzas armadas anunciaron la anulación de la Constitución de 2010 y la creación del Consejo de Defensa Nacional de Transición (CDNT), que asumirá el control del país por un período de hasta dos años.
El coronel Michael Randrianirina, al frente del movimiento militar, afirmó que el objetivo es “volver a la legalidad republicana y recuperar la confianza de la ciudadanía en las instituciones”, prometiendo un referéndum constitucional y elecciones generales tras la transición.
El presidente Andry Rajoelina habría abandonado el país tras denunciar un intento de golpe de Estado y recibir amenazas directas contra su vida, mientras que la presidencia condenó oficialmente la constitución del CDNT. “La presencia de fuerzas militares armadas frente al Palacio Presidencial constituye un claro intento de golpe de Estado y un grave atentado contra la legalidad republicana”, señalaron desde la oficina de Rajoelina.
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El nuevo órgano de poder busca mantener la Asamblea Nacional en funcionamiento durante la transición, mientras que suspende instituciones clave como el Tribunal Constitucional y el Senado, dejando el control civil reducido al parlamento, que declaró inválidas las acciones de Rajoelina por carecer de validez legal.
Según el vicepresidente de la Asamblea Nacional, Siteny Randrianasoloniaiko, “el decreto de disolución no es válido porque no está firmado ni sellado”, mientras fuentes parlamentarias confirmaron que Rajoelina salió del país y su paradero oficial es desconocido.
Las protestas, inicialmente motivadas por la escasez de agua y electricidad, se transformaron en un movimiento masivo contra el gobierno, sumando a miles de jóvenes identificados como la “Generación Z”, que exigieron la salida del mandatario y acusaron al presidente de ser “títere de Francia” por sus vínculos con el país europeo.
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Durante los momentos críticos, unidades de élite rodearon el Palacio Presidencial con vehículos blindados y Randrianirina notificó públicamente su ejercicio inmediato de la jefatura del Estado. La intervención militar fue celebrada por algunos sectores de la población que exigían cambios urgentes.
El Tribunal Constitucional validó las vacancias en las presidencias de la República y del Senado, designando provisionalmente a Randrianirina como jefe de Estado e instando al CDNT a garantizar la continuidad del Estado, con la obligación de organizar elecciones presidenciales en un plazo máximo de 60 días.
La crisis económica estructural profundizó la situación: según el Banco Mundial, el PIB per cápita de Madagascar perdió un 45 % respecto a 1960 y el 75 % de la población vive bajo la línea de pobreza, mientras los militares buscan estabilizar la situación política y social durante su gobierno de transición.
Fuente: Infobae
Foto: EFE


