El Hipódromo de San Isidro vivió la última jornada de Lollapalooza Argentina, con un público entusiasta que comenzó a llegar desde temprano para disfrutar de los shows nacionales antes de los esperados recitales internacionales de Sabrina Carpenter, Doechii y Deftones. Entre las primeras actuaciones destacaron Reybruja, Ryan, Massacre y Yami Safdie, quienes lograron prender la energía del público durante la tarde.
Reybruja abrió la tarde en el Samsung Stage con un show dinámico que combinó guitarras, armónicas, maracas y panderetas, generando un ritmo que acompañó la intensidad escénica de la banda.
MIRÁ TAMBIÉN | La alfombra roja ya está lista para los Óscar 2026 en Los Ángeles
Por su parte, Massacre reafirmó su legado en el rock alternativo argentino con una presentación potente. Liderados por Walas, la banda mostró su identidad consolidada desde los años 80 y que alcanzó reconocimiento mainstream en los 2000 con álbumes como 12 nuevas patologías (2003) y El Mamut (2007). Su show en Lollapalooza remarcó la influencia de cantautores clásicos y la energía de bandas internacionales de rock, fusionando historia y fuerza en vivo.
En el Alternative Stage, Ryan estrenó su último tema, Úsame, primer adelanto de su próximo disco Zafarrancho, mostrando un sonido más amplio y una propuesta escénica renovada. La letra, centrada en una “máquina del tiempo” simbólica, abordó temas como deseo, culpa y fascinación.
MIRÁ TAMBIÉN | De Trelew a la ruta: la pareja que cambió todo por viajar
Finalmente, Yami Safdie sorprendió con una puesta en escena delicada y poética, inspirada en los sueños, que contrastó con la potencia de Massacre y completó la diversidad musical de la tarde, ofreciendo un cierre artístico que equilibró romanticismo y energía rockera.
Fuente: Infobae.


