El accidente ocurrió el pasado sábado cuando un Chevrolet Tracker, que viajaba en dirección a Santiago del Estero, perdió el control, despistó y volcó en la Ruta Nacional 79, en La Rioja. En el vehículo se trasladaban cuatro ocupantes, entre ellos un niño de 11 años, oriundo de Neuquén, quien falleció tras ser expulsado del auto en el impacto.
El menor viajaba en el asiento trasero sin el cinturón de seguridad. Pese a la llegada de los equipos de emergencia, las heridas resultaron fatales. En tanto, las otras tres ocupantes, dos mujeres y un adolescente de 13 años, fueron hospitalizados y se encuentran fuera de peligro.
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Las autoridades locales investigan las causas del despiste, ocurrido en condiciones de intenso calor. La Comisaría de Ulapes ofreció alojamiento temporal a los sobrevivientes mientras se llevan a cabo las pericias correspondientes.
Este hecho vuelve a encender las alarmas sobre la seguridad vial, resaltando la importancia del uso del cinturón de seguridad en todos los asientos del vehículo. La tragedia de Ulapes refleja una realidad dolorosa que afecta las rutas argentinas, donde la pérdida de vidas podría prevenirse con medidas de precaución.
Fuente: La Mañana de Neuquén.


