La legisladora porteña Graciela Ocaña presentó una nota formal ante la Superintendencia de Servicios de Salud (SSS) solicitando la intervención inmediata de la Obra Social de Choferes de Camión (Oschoca), en medio de fuertes denuncias por presunta mala administración de fondos.
Según la presentación, la dirigente advierte una situación financiera crítica en la entidad, con un déficit que alcanzaría los 32.400 millones de pesos en las seccionales del interior del país, cifra que se elevaría a unos 60.000 millones al incluir el área metropolitana.
Ocaña también remarcó que la obra social presenta patrimonio neto negativo y resultados operativos deficitarios en los últimos años, lo que, según su planteo, evidencia un deterioro sostenido en la gestión de los recursos de los afiliados.
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El eje de la denuncia apunta a la empresa Iarai, vinculada a la administración de la obra social y a la esposa de Hugo Moyano, Liliana Zulet. La legisladora sostiene que existiría un esquema de “auto-contratación” que desviaría fondos hacia sociedades relacionadas con el entorno familiar del dirigente.
En su presentación, Ocaña afirmó que la situación configura un posible “vaciamiento” de la obra social, afectando directamente las prestaciones médicas de los afiliados y reclamó una auditoría estatal para garantizar transparencia.
Finalmente, la legisladora pidió la intervención del Estado nacional a través del Ministerio de Salud, al considerar que los aportes de los trabajadores deben destinarse exclusivamente a la cobertura sanitaria y no a beneficios de privados.
FUENTE: NA.
IMÁGEN: NA.


