Leandro Paredes evoluciona favorablemente del desgarro grado II que sufrió el viernes pasado durante el empate 2-2 de Boca ante Instituto. Aunque los plazos habituales de recuperación juegan en su contra, el capitán xeneize mantiene la ilusión de estar disponible para la revancha de las semifinales de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama.
El mediocampista sintió un pinchazo poco después de ingresar en el estadio Mario Alberto Kempes y pidió el cambio. Los estudios realizados al día siguiente confirmaron la lesión muscular, en la misma zona en la que había sufrido un desgarro antes del encuentro frente a Universidad Católica por la Copa Libertadores.
Este tipo de lesión suele demandar entre tres y cuatro semanas de recuperación. Por ese motivo, en Boca inicialmente lo descartaron para los dos partidos de la serie ante el equipo brasileño y para los compromisos frente a Talleres e Independiente por el Torneo Clausura.
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Sin embargo, después de apenas cuatro días de rehabilitación, la evolución del futbolista alimentó la posibilidad de que intente llegar al encuentro de vuelta, previsto para el próximo martes a las 21.30 en el estadio Maracaná. Allí se definirá el primer finalista del certamen continental.
El entrenador Rodolfo Arruabarrena había considerado que Paredes no estaría disponible para la serie y destacó las alternativas que tiene el plantel para reemplazarlo. “No vamos a tener las mismas características, pero contamos con chicos con mucho para dar”, señaló, al mencionar las actuaciones de Williams Alarcón y Carlos Palacios.
La eventual presencia del capitán todavía dependerá de su evolución y de la evaluación del cuerpo técnico y médico. Una vuelta anticipada podría agravar la lesión y dejarlo afuera de más partidos, en un tramo decisivo de la temporada en el que Boca continúa compitiendo en distintos frentes.


