Este martes, Neuquén amaneció paralizada en materia de transporte urbano e interurbano. La seccional local de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) se sumó sin previo aviso al paro nacional convocado por el gremio, dejando a más de 100 mil usuarios sin servicio en la capital provincial y localidades cercanas. Desde temprano, se vieron largas filas en paradas vacías y confusión generalizada entre los vecinos.
La medida afectó a líneas clave como KoKo, Pehuenche y Cole, mientras que los servicios de larga distancia funcionaron con normalidad. La sorpresa fue total para los usuarios, ya que la adhesión al paro no había sido informada previamente con claridad, lo que generó que muchas personas salieran de sus casas sin saber que no habría transporte.
MIRÁ TAMBIÉN | Milei giró más fondos sin embargo las provincias están en alerta
Gabriel Ceballos, secretario gremial de UTA Neuquén, explicó que la protesta responde a la falta de avances en las negociaciones salariales a nivel nacional. “Las empresas ofrecieron apenas $70.000 de incremento, pero reclamamos una actualización de alrededor de $500.000”, dijo. Además, cuestionó la pasividad de las autoridades nacionales que no convalidan más del 3,5% de aumento.
El dirigente también señaló que el municipio no tuvo participación activa en el conflicto, y que la conciliación obligatoria ya venció, dejando sin herramientas para frenar la huelga. “No hay conflicto en Neuquén, pero tampoco hay con qué negociar”, afirmó. Como es habitual, el esquema salarial que se define en el AMBA repercute directamente en el resto del país.
MIRÁ TAMBIÉN | Planean aprobar un nuevo préstamo para el programa Alimentar
Los usuarios, por su parte, manifestaron su malestar por la falta de comunicación y de alternativas para trasladarse. La jornada laboral y escolar se vio severamente afectada, en un contexto donde el transporte público es esencial para gran parte de la población. Mientras tanto, el conflicto continúa sin una solución clara a la vista.
Fuente: Noticias Argentinas.


