Una embarcación con bandera extranjera desató un escándalo internacional en el puerto de San Lorenzo, Santa Fe, tras el hallazgo de casi 500 kilogramos de cocaína en su interior.
El operativo, que se convirtió en el mayor secuestro fluvial de estupefacientes en Argentina, terminó con la detención del cocinero filipino del barco, señalado como el principal sospechoso.
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La droga fue encontrada oculta en 16 bultos dentro de la cámara frigorífica, ubicada en el sector de trabajo del chef. Por esa razón, el Ministerio Público Fiscal lo imputó por tentativa de contrabando de estupefacientes agravado, y el juez federal Carlos Vera Barros dictó prisión preventiva por 90 días. La causa está en pleno desarrollo y aún no se descartan nuevos implicados.
El buque había partido de Emiratos Árabes Unidos y llegó a San Lorenzo la semana pasada para cargar girasol. Su destino final era Ámsterdam, en los Países Bajos. Tras una denuncia anónima recibida por la Sede Fiscal Descentralizada San Lorenzo, se montó un operativo conjunto entre la Prefectura Naval Argentina y la Dirección General de Aduanas, que culminó con el hallazgo del cargamento ilegal.
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Además del cocinero, hay otros 19 tripulantes filipinos que no fueron detenidos, pero quedaron bajo investigación. La Justicia ordenó retener sus pasaportes y documentación, y deben permanecer en el barco, que permanece inmovilizado en el puerto y bajo custodia de Gendarmería. Los peritajes a los teléfonos celulares secuestrados podrían arrojar nuevas pruebas en los próximos días.
El caso no solo preocupa por la magnitud del cargamento incautado, sino también por el posible entramado internacional detrás del intento de contrabando. La fiscalía no descarta que se trate de una red de tráfico transnacional que operaba a través de rutas fluviales sudamericanas hacia Europa.
Fuente: Noticias Argentinas.


