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Alemania está perdiendo sus bosques, y rápido. En la región del Harz, más del 90% de los abetos están muertos o muriendo debido al cambio climático y plagas. Pero puede haber un lado positivo en estos paisajes marchitos.
Alemania enfrenta una rápida desaparición de sus bosques de abetos, especialmente en la región del Harz, donde más del 90% de estos árboles están muriendo debido al cambio climático y plagas como el escarabajo de la corteza.
Este fenómeno ha generado un inquietante paisaje de árboles grises y secos que cubren vastas áreas, pero algunos expertos ven un lado positivo en este proceso natural.
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Los bosques de monocultivo de abetos, plantados en gran parte tras la Segunda Guerra Mundial para cumplir con la demanda de madera, son vulnerables a las sequías y plagas.
Aunque la situación es devastadora para el abeto, especies pioneras como el abedul y el sauce están empezando a colonizar el terreno, lo que podría dar lugar a un bosque más biodiverso y resiliente en el futuro.
El escarabajo de la corteza ha acelerado la muerte de estos árboles, afectando especialmente a los debilitados por la sequía. Sin embargo, en el Parque Nacional del Harz, los expertos decidieron no intervenir y dejar que la naturaleza siguiera su curso. A pesar de la pérdida de abetos, nuevas especies autóctonas están comenzando a crecer, y los abetos muertos siguen siendo un hábitat importante para insectos y otros organismos, contribuyendo al ciclo natural del bosque.
Fuente: www.dw.com.


