Miles de personas se movilizaron en las principales ciudades de Colombia para rechazar las políticas del presidente Abelardo de la Espriella, en la primera jornada nacional de protestas contra su gobierno. Las manifestaciones se realizaron el miércoles 14 de octubre y transcurrieron de manera pacífica, con concentraciones en Bogotá, Cali y Barranquilla, entre otras ciudades.
La convocatoria fue impulsada por sectores de la oposición vinculados al expresidente Gustavo Petro, junto con sindicatos, comunidades indígenas, estudiantes y organizaciones feministas. En Bogotá, parte de la movilización concluyó en la Plaza de Bolívar, donde los manifestantes expresaron su rechazo a las medidas del Ejecutivo y advirtieron sobre posibles retrocesos en derechos humanos y reformas sociales.
De la Espriella asumió la Presidencia hace dos meses y enfrenta cuestionamientos por su política de seguridad y sus propuestas de reformas laborales y previsionales. Los opositores temen que se reviertan medidas adoptadas durante el gobierno de Petro, entre ellas la ampliación del acceso gratuito a universidades públicas, los aumentos del salario mínimo y los beneficios vinculados al pago de horas nocturnas.
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La política exterior también estuvo entre los principales motivos de protesta. Los manifestantes cuestionaron el restablecimiento de relaciones diplomáticas con Israel, interrumpidas durante la gestión anterior, y el acercamiento del nuevo gobierno a la administración de Donald Trump. Durante la movilización en Bogotá se vieron banderas palestinas y también se quemó una bandera estadounidense.
La convocatoria se desarrolló en medio de la preocupación por un decreto presidencial que flexibilizó el uso de la fuerza por parte de las autoridades ante daños o bloqueos de vías. El mandatario defendió la medida como una herramienta contra el “terrorismo urbano”, mientras que los manifestantes denunciaron que podía generar intimidación y limitar el ejercicio del derecho constitucional a la protesta.
Las comunidades indígenas también se movilizaron contra un proyecto para regular la guardia indígena, encargada de defender los territorios ancestrales. A las críticas se sumaron cuestionamientos por la gestión de fondos privados destinados a damnificados por el terremoto del 10 de agosto y por las expresiones religiosas del presidente en actos oficiales. Las protestas reflejaron el creciente enfrentamiento entre el Gobierno y distintos sectores de la oposición.
Fuente: DW.
Imagen: Sebastian Barros/AFP


