Un estudio publicado en la revista Science Advances reveló que los chimpancés de Uganda y Costa de Marfil consumen frutas maduras que contienen alcohol todos los días, sin mostrar jamás síntomas de intoxicación. El hallazgo reabre el debate sobre la relación entre los primates y el etanol en su dieta.
Según los investigadores de Estados Unidos, la cantidad de alcohol que ingieren los chimpancés por kilo de peso representa casi el doble de la dosis que consume un humano al tomar una bebida estándar. Sin embargo, su organismo lo procesa con una eficiencia que evita la embriaguez.
“Los chimpancés permanecen coordinados, sociables y activos, sin manifestar signos de embriaguez ni alteraciones motoras”, detallaron los científicos en el artículo. El análisis incluyó datos de campo y pruebas bioquímicas realizadas en comunidades de Ngogo (Uganda) y Taï (Costa de Marfil).
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El estudio respalda la hipótesis del “mono borracho” propuesta en 2014 por el profesor Robert Dudley, quien planteó que los ancestros comunes de humanos y chimpancés consumían habitualmente frutas fermentadas. “Los resultados sugieren que compartimos mecanismos biológicos para tolerar el alcohol”, explicó Dudley.
Los investigadores encontraron que el etanol en las frutas alcanzaba un promedio de 0,32% en Ngogo y 0,31% en Taï. Calculan que cada chimpancé ingiere unos 14 gramos de etanol puro al día, equivalente a una o dos bebidas estándar en la escala estadounidense.
La clave está en la enzima ADH4, presente tanto en chimpancés como en humanos, que permite metabolizar el etanol con rapidez. “Los chimpancés procesan el alcohol con más eficiencia gracias a la ADH4”, subrayó el informe.
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No obstante, aún queda una incógnita abierta: si los chimpancés buscan intencionalmente las frutas con mayor contenido alcohólico o si simplemente eligen las más dulces, que suelen estar fermentadas. “No está claro si prefieren estos frutos, pero incluso la ingesta accidental puede ser considerable”, reconoció Aleksey Maro, primer autor del trabajo.
El equipo también analizó muestras de orina de chimpancés, confirmando la presencia de metabolitos de alcohol y verificando que la exposición es constante, aunque en bajas dosis.
Los próximos pasos de la investigación apuntan a evaluar las preferencias alimenticias de los chimpancés y ampliar el análisis a otras especies de primates, para comprender mejor cómo la tolerancia al etanol influyó en la evolución humana.
Fuente: Infobae
Foto: Archivo


