Esquel no solo es un paraíso para los amantes de la montaña, sino también para quienes disfrutan de la buena gastronomía. Rolls de canela, blends con pétalos de rosas y tés de campo se destacan como opciones irresistibles después de un día de aventura.
Esquel, conocida por sus majestuosas montañas y paisajes imponentes, también es un destino que ofrece experiencias gastronómicas que conquistan los sentidos. Después de disfrutar de una jornada esquiando, caminando con raquetas o explorando los senderos, la ciudad y sus alrededores brindan una variada oferta de sabores que complementan a la perfección el encanto patagónico.
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Una de las propuestas más originales es Tea and Haiku, ubicado en la calle Don Bosco 205. Este acogedor lugar, dirigido por Estrella, sommelier de té, ofrece una experiencia integral y personalizada basada en la filosofía asiática, combinando aromas y sabores únicos. Entre sus opciones destacan tés chai con cookies y cheese-te (té con crema de queso), maridajes con bocaditos asiáticos y pastelería artesanal que transforman cada visita en un momento de introspección y disfrute sensorial.
Otra opción imperdible es Gene, un rincón que mezcla aires del norte mexicano con la esencia patagónica en un edificio histórico de Esquel. Gene, su dueña, ofrece una variedad de delicias que incluyen los tradicionales rolls de canela y una amplia gama de galletas, tortas y brunchs. Este espacio combina lo mejor de la gastronomía artesanal con una ambientación que transporta al comensal a inicios del siglo XX, sin dejar de lado la modernidad en su atención y sabores.
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Alejándose del centro de la ciudad, Los Pinos y Pueblo Alto ofrecen experiencias que combinan naturaleza y gastronomía. Los Pinos, ubicado cerca de la entrada a Esquel, propone cabalgatas por entornos naturales de ensueño, culminando con una merienda de productos artesanales. Por su parte, Pueblo Alto, situado a 5 km del Parque Nacional Los Alerces, además de su actividad principal de canopy, invita a disfrutar de un té de campo con pastelería artesanal en una cabaña de madera, donde la tradición y el sabor se mezclan de manera perfecta.
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La oferta gastronómica en Esquel no se limita a lo tradicional. La ciudad y sus alrededores ofrecen un abanico de opciones para todos los gustos, donde la calidad y el servicio son los elementos en común. Ya sea que prefieras un té artesanal, un brunch con un toque mexicano o una merienda rodeada de naturaleza, Esquel es el lugar donde el disfrute continúa más allá de la montaña.


