Sara Stewart Brown, madre de una de las hijas de Jorge Lanata y protagonista del famoso trasplante de riñón cruzado que conmovió al país, habló por primera vez desde la muerte del periodista.
Conocida por su bajo perfil y su trayectoria como artista plástica, contó cómo vive hoy y recordó con afecto su relación con el conductor, con quien, asegura, seguirá unida “para siempre, aunque de otra manera”.
“No me gusta hablar de esto y, si nunca lo hice, menos ahora. Pasó de todo, sí, y podría haber salido con los pelos de punta. Pero pensé en él. No merecía quedar pegado a un conventillo”, explicó en diálogo con La Nación. Sobre su silencio durante los últimos meses de Lanata, destacó que fue “un ejercicio interno” para proteger su intimidad y la de su familia.
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La artista también habló de la relación que mantiene con Andrea Rodríguez, la primera esposa de Lanata, y con Bárbara, su hija mayor. “Somos familia. Lola vive conmigo, Bárbara en su casa y Andrea en la suya, pero nos juntamos mucho, vamos al cine, salimos a comer. Se armó algo lindo; es nuestro grupo familiar”, contó.
Respecto a su historia de amor con Lanata, aseguró que los vínculos pueden transformarse sin perder su esencia. “El amor no siempre tiene que ser de pareja. Las relaciones pueden convertirse. Seguimos siendo familia sin necesidad de estar juntos”, reflexionó.
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Hoy, Stewart Brown divide su tiempo entre la galería de arte Barrakesh, que dirige junto a amigos, su trabajo en real estate y la crianza de Lola, quien, a sus 20 años, comenzó a trabajar en periodismo. “Soy la típica argentina que tiene 20 quioscos. Mi pendiente es hacer una residencia de arte en el exterior, pero por ahora estoy acá, acompañando a mi mamá”, concluyó.
Fuente: La Nación.


