El Tribunal consideró que el agente abusó de su cargo y de su poder frente a una víctima en situación de vulnerabilidad.
Un efectivo policial de Esquel, identificado como Juan Emilio Llaipén, fue condenado a seis años de prisión tras ser hallado culpable del delito de extorsión, cometido contra un detenido dentro de una comisaría. El tribunal mixto —integrado por dos ciudadanos y tres jueces profesionales— coincidió en la gravedad del hecho y en la necesidad de imponer una pena ejemplar.
Según se probó en el juicio, Llaipén amedrentó a un detenido y lo obligó a firmar un Formulario 08, documento requerido para transferir la propiedad de un vehículo. El tribunal destacó que el acusado utilizó su arma reglamentaria para intimidar a la víctima, quien se encontraba sola en una celda, detenida por primera vez y en un contexto de máxima vulnerabilidad.
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Fundamentos del fallo
Durante la lectura de la sentencia, uno de los jueces remarcó que “el uniforme, el arma y las facultades del uso de la fuerza están destinadas a proteger, no a extorsionar”, subrayando que el condenado traicionó la confianza pública depositada en su función.
A pedido de la fiscal María Bottini, el tribunal dispuso la prisión preventiva por seis meses o hasta que la sentencia quede firme, decisión que fue ratificada por un tribunal revisor tras el planteo de la defensa.
Agravantes y atenuantes
El principal agravante considerado fue la condición de funcionario policial del acusado, dado que cometió el delito dentro de una dependencia de seguridad y abusando de su poder. Como atenuante, se tuvo en cuenta que la transferencia del vehículo no llegó a concretarse, por lo que no hubo perjuicio económico directo.
Fuente y foto: Ministerio Público Fiscal.


