Las intensas lluvias monzónicas arrasaron aldeas enteras, afectaron miles de viviendas y dejaron comunidades incomunicadas en varias provincias de la isla indonesia. Las autoridades advierten que la cifra de víctimas podría aumentar.
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Las inundaciones repentinas y deslizamientos de tierra provocados por lluvias monzónicas dejaron al menos 69 personas muertas y 59 desaparecidas en la isla de Sumatra, en Indonesia, en lo que ya se considera una de las tragedias naturales más graves del año en el país. La emergencia golpeó con mayor intensidad a la provincia de Sumatra del Norte, donde miles de familias debieron abandonar sus hogares y buscar refugio en centros habilitados por el gobierno. Las operaciones de rescate continúan bajo condiciones extremadamente difíciles, con cortes de energía, fallas en las telecomunicaciones y accesos bloqueados por el lodo y los escombros.
Según la Agencia Nacional de Gestión de Desastres, más de 2.000 viviendas y edificios quedaron bajo el agua, mientras que cerca de 5.000 residentes fueron evacuados. El portavoz policial Ferry Walintukan confirmó que el número de fallecidos en Sumatra del Norte ascendió a 37, pero advirtió que la cifra podría elevarse debido a la cantidad de personas aún desaparecidas. Los equipos de rescate trabajan en zonas críticas como Tapanuli del Sur, donde se recuperaron 17 cuerpos, y la ciudad de Sibolga, que reportó al menos ocho víctimas fatales.
El impacto también se extendió hacia otras provincias de la isla. En Aceh, los deslizamientos de tierra sepultaron tres aldeas, provocaron nueve muertes y dejaron a dos personas desaparecidas, además de obligar a 47.000 residentes a desplazarse. En Sumatra Occidental, las inundaciones causaron 23 muertos, cinco desaparecidos y miles de damnificados. Localidades como Padang Pariaman, Tanah Datar y Agam se encuentran entre las más castigadas, con viviendas destruidas y rutas intransitables.
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Los testimonios de los sobrevivientes revelan el pánico que generaron los deslizamientos. Lingga Sari, habitante de la aldea de Malalak, describió el terror vivido cuando un estruendo los obligó a huir en plena noche. “El ruido era cada vez más fuerte. Tuvimos que correr atravesando el agua que subía hacia el campo de arroz”, relató. En áreas como Jorong Taboh, alrededor de 200 personas permanecen aisladas y sin comunicación, según el jefe distrital Benny Warlis, quien señaló que aún no es posible determinar la cifra final de víctimas.
Las fuertes lluvias estacionales, típicas de Indonesia entre octubre y marzo, vuelven a exponer la vulnerabilidad de este archipiélago de 17.000 islas, donde millones de personas viven en zonas proclives a inundaciones y deslizamientos. Las autoridades continúan con las tareas de rescate y asistencia mientras se mantiene la alerta por nuevas precipitaciones en las próximas horas.
Fuente y foto: Infobae


