La crisis penitenciaria de Ecuador vuelve a estremecer al país: un nuevo hallazgo de cuerpos eleva a 44 la cifra de reclusos fallecidos recientemente en la prisión de Machala, escenario de reiteradas masacres vinculadas a bandas criminales.
MIRÁ TAMBIÉN | Exportaciones de China sorprenden impulsadas por mercados externos
Las autoridades del Servicio Nacional de Atención Integral a Personas Privadas de la Libertad (SNAI) confirmaron este lunes que trece presos fueron encontrados muertos el domingo dentro del centro penitenciario de Machala, en el suroeste de Ecuador, donde la violencia carcelaria no da tregua. Con este nuevo episodio, ya suman 44 los reclusos fallecidos en las últimas semanas en ese mismo penal.
El SNAI informó que los cuerpos fueron localizados durante una inspección policial, luego de que se registrara “la detonación de un artefacto explosivo en los exteriores” de la cárcel. Por el momento, se realizan autopsias y procedimientos de rigor para determinar las causas oficiales de las muertes, aunque las autoridades no descartan un nuevo enfrentamiento entre pabellones.
El penal de Machala se ha convertido en uno de los más violentos del país. Hace casi un mes, 31 presos fueron asesinados, varios de ellos por asfixia, en una de las peores masacres carcelarias del año. Antes, a finales de septiembre, otro ataque entre reclusos dejó 14 muertos, incluida la muerte de un guardia penitenciario.
MIRÁ TAMBIÉN | Al Sharaa promete reconstruir Siria tras caída de Al Asad
La crisis carcelaria de Ecuador se ha agravado en los últimos años, con las prisiones convertidas en centros de operaciones de bandas narcodelictivas que disputan territorio y liderazgo a sangre y fuego. Según un informe reciente de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), al menos 663 presos han muerto en hechos violentos dentro de los penales desde 2020, cifra que evidencia el colapso del sistema penitenciario.
Mientras las autoridades mantienen operativos y refuerzos de seguridad, la violencia continúa escalando, dejando en evidencia que la crisis penitenciaria sigue lejos de resolverse y que los centros de detención siguen dominados por estructuras delictivas que operan con extrema brutalidad.
Fuente y foto: DW


