Ataques aéreos de Pakistán contra Afganistán alcanzaron este jueves tres viviendas en las provincias de Kunar y Helmand. El gobierno talibán informó que nueve personas murieron y otras 11 resultaron heridas, entre ellas mujeres y niños.
El portavoz de los talibanes, Zabihullah Mujahid, denunció los bombardeos como una agresión y sostuvo que constituyen una violación de los principios aceptados internacionalmente. Las autoridades afganas cuestionaron así las operaciones realizadas por las fuerzas pakistaníes.
Islamabad presentó una versión diferente sobre los resultados de los ataques. El Ministerio de Información de Pakistán afirmó que las operaciones tuvieron como objetivo escondites de grupos considerados terroristas y que fueron realizadas a partir de información de inteligencia que calificó como confiable.
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Según el comunicado pakistaní, los ataques provocaron la muerte de 22 “terroristas”. El gobierno también aseguró que fueron destruidos depósitos que almacenaban grandes cantidades de armas y municiones.
La nueva escalada se produce después de un ataque contra una instalación policial en el noroeste de Pakistán que dejó 24 muertos el mes pasado. El hecho reavivó las tensiones entre Islamabad y Kabul, que ya habían protagonizado en febrero los enfrentamientos más graves de los últimos años.
Pakistán y Afganistán, que fueron aliados en el pasado, mantienen actualmente fuertes diferencias por la actividad de grupos armados. Islamabad acusa al gobierno talibán de permitir que militantes utilicen territorio afgano como refugio para realizar ataques transfronterizos, una acusación que Kabul rechaza.
Fuente: DW.
Imagen: AFP.


