El cuarto mes del año arranca con incrementos en servicios clave que impactan directamente en el bolsillo. La actualización de tarifas responde a la inflación y a la quita de subsidios.
MIRÁ TAMBIÉN | Condenaron a un hombre en Salta por crueldad animal
El inicio de abril trae una nueva ola de aumentos en Argentina que afecta de lleno a los hogares, con subas en transporte público, servicios básicos, medicina privada y alquileres. La actualización de precios se da en un contexto de inflación persistente y de reducción de subsidios impulsada por el gobierno de Javier Milei.
Uno de los rubros más sensibles es el transporte en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA). Desde el 1 de abril, el boleto mínimo de colectivo en la provincia de Buenos Aires para usuarios con tarjeta SUBE registrada pasa a costar $873,37, mientras que en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se ubica en $715,26. La diferencia se amplía significativamente para quienes no tengan la tarjeta registrada, con tarifas que pueden superar los $1.900 en tramos más largos.
En cuanto a los servicios públicos, las facturas de electricidad y agua también reflejan nuevos ajustes. Las distribuidoras Edenor y Edesur aplican incrementos en cargos fijos y variables, mientras que el servicio de agua registra una suba del 4%, de acuerdo con disposiciones oficiales. Desde AySA indicaron que se mantiene un descuento del 15% para sectores de menores ingresos.
MIRÁ TAMBIÉN | Un fallo judicial suspendió dos artículos de la reforma laboral
El sistema de salud privada también suma presión al bolsillo. Empresas como OSDE, Galeno, Swiss Medical y Omint aplican aumentos del 2,9% en sus cuotas, en línea con la inflación registrada en febrero. Por su parte, el Hospital Italiano ajusta un 2,7%.
En el mercado inmobiliario, los contratos de alquiler firmados bajo la Ley 27.551 experimentan actualizaciones anuales con incrementos del 33,3%, determinados por el Índice de Contratos de Locación (ICL), lo que representa un fuerte impacto para quienes deben renovar valores en abril.
A este escenario se suma la presión en los combustibles. En la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, la nafta súper ya superó los $2.000 por litro en algunas estaciones de servicio, marcando un nuevo récord y dejando su evolución atada a la cotización internacional del petróleo.
Con proyecciones privadas que ubican la inflación de marzo en torno al 3%, el panorama económico continúa marcado por ajustes mensuales que consolidan una tendencia de encarecimiento sostenido en servicios esenciales, afectando el poder adquisitivo de la población.
Fuente y foto: Noticias Argentinas


