La empresa estatal Agua y Saneamientos Argentinos cerraría 2026 con superávit financiero, aunque contempla un endeudamiento de hasta $170.000 millones en el marco de su plan de inversiones y en la antesala de su privatización.
El plan fue aprobado por el Ministerio de Economía de Argentina mediante la resolución 495/2026, donde se estima un superávit de $4.886 millones, tras ingresos operativos superiores a $1,6 billones.
La hoja de ruta se da en un contexto en el que el Gobierno, encabezado por Javier Milei, avanza con el proceso de venta del 90% del paquete accionario de la compañía, manteniendo un 10% en manos de los trabajadores.
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El ministro de Economía, Luis Caputo, ya había anticipado que la privatización de AySA sería uno de los próximos pasos dentro del plan de reformas del Estado.
En paralelo, la empresa impulsa un programa de financiamiento que incluye emisiones por hasta $170.000 millones para sostener obras de infraestructura, entre ellas proyectos clave como el sistema Riachuelo y mejoras en redes de saneamiento.
El objetivo oficial es obtener ingresos cercanos a los 500 millones de dólares con la privatización, al tiempo que se busca fortalecer la estructura financiera de la compañía, que presta servicios en la Ciudad de Buenos Aires y el conurbano bonaerense.
Fuente: Baenegocios.


