Caribe y Centroamérica revisan o suspenden convenios sanitarios con La Habana tras las sanciones impulsadas por Washington, que denuncia “trabajo forzado”. Las brigadas médicas son una de las principales fuentes de divisas para la isla.
MIRÁ TAMBIÉN | Kremlin niega el envenenamiento de Navalny denunciado por Europa
La presión de Estados Unidos sobre Cuba ya no se limita al petróleo o las remesas. En el último año, al menos una decena de países del Caribe y Centroamérica han cerrado, suspendido o reducido sus contratos con La Habana para recibir médicos, en medio de la ofensiva diplomática de Washington, que califica estas misiones como esquemas de “trabajo forzado”.
El impacto es significativo para la economía cubana. La exportación de servicios profesionales —principalmente sanitarios— ha sido durante años una de las tres mayores fuentes de divisas de la isla, junto con el turismo y las remesas, sectores que también han sufrido restricciones y sanciones.
Según datos oficiales, más de 600.000 profesionales cubanos han participado en misiones en 165 países en las últimas seis décadas. El sistema ha permitido a gobiernos con sistemas sanitarios frágiles reforzar rápidamente su cobertura médica, especialmente en zonas rurales o de difícil acceso.
MIRÁ TAMBIÉN | La 360° fue una verdadera fiesta deportiva en Esquel
El modelo funciona a través de acuerdos bilaterales: los países anfitriones pagan al Gobierno cubano por los servicios de los profesionales desplazados. Los médicos reciben un salario superior al que perciben en la isla, generalmente en dólares, mientras que La Habana retiene una parte sustancial del pago.
De acuerdo con la ONG Prisoners Defenders, el Estado cubano se quedaría con un promedio del 85 % de lo abonado por los países receptores. Además, denuncia la retención de pasaportes y sanciones para quienes abandonan la misión antes de tiempo. El Gobierno cubano rechaza estas acusaciones y sostiene que los ingresos se reinvierten en el sistema nacional de salud.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, ha sido uno de los principales impulsores de las sanciones. Rubio anunció la revocación de visas a funcionarios cubanos y extranjeros vinculados a la contratación de personal sanitario de la isla, al considerar que se trata de “prácticas laborales abusivas y coercitivas”.
MIRÁ TAMBIÉN | Explosión en una tienda de fuegos artificiales deja ocho muertos en China
El informe 2024 sobre trata de personas del Departamento de Estado estima que Cuba ingresa entre 6.000 y 8.000 millones de dólares anuales por la exportación de servicios profesionales. Datos de la Oficina Nacional de Estadística e Información (ONEI) señalan que entre 2018 y 2020 estos servicios representaron más del 40 % de las exportaciones totales del país.
En el Caribe, donde la dependencia de médicos cubanos ha sido clave, varios gobiernos han tenido que recalibrar sus acuerdos ante la presión estadounidense.
Países como Antigua y Barbuda, Bahamas, Granada, Guyana y Trinidad y Tobago defendieron inicialmente los programas por su importancia para la salud pública, pero luego introdujeron cambios o suspensiones.
Bahamas anunció en junio la cancelación de sus convenios y la intención de contratar directamente al personal sanitario. Granada comunicó que equipararía las condiciones laborales de los médicos cubanos a las de sus nacionales. Guyana puso fin en febrero al sistema, según reportes locales, mientras que Trinidad y Tobago prioriza ahora la formación y contratación de profesionales propios.
MIRÁ TAMBIÉN | El método japonés que promete más orden y productividad en la rutina diaria
En Centroamérica, Guatemala informó que cerrará progresivamente este año su histórico acuerdo, que actualmente involucra a 412 profesionales cubanos. Honduras mantiene por ahora la cooperación, aunque el convenio vence este año y enfrenta cuestionamientos internos. En Nicaragua, el acuerdo sanitario sigue vigente, pese a recientes cambios migratorios que obligan a los cubanos a solicitar visa para ingresar al país.
El caso más relevante es Venezuela, socio estratégico de Cuba en este esquema desde el año 2000. Según cifras oficiales, en junio de 2025 había cerca de 13.000 profesionales cubanos en territorio venezolano, la mayoría médicos. El convenio contemplaba pagos en petróleo, mecanismo ahora afectado por el nuevo contexto político tras la captura de Nicolás Maduro en una operación militar respaldada por Washington.
Aunque ninguno de los dos gobiernos ha dado por terminado formalmente el acuerdo, el futuro de la cooperación sanitaria bilateral es incierto.
Las misiones médicas cubanas han sido durante décadas un instrumento de diplomacia internacional y una fuente esencial de ingresos para la isla. Sin embargo, la creciente presión de EE.UU., combinada con denuncias sobre condiciones laborales y cambios políticos en la región, está obligando a varios países a revisar sus contratos.
El desenlace de esta disputa tendrá consecuencias no solo económicas para Cuba, sino también sanitarias para Estados caribeños y centroamericanos que dependen de estos profesionales para sostener sus sistemas de salud.
Fuente y foto: EFE


