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La firma denunció la sustracción de $50 millones mediante tres transferencias electrónicas no autorizadas. Intervienen la Policía y el Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil N.º 1.
Una empresa de Puerto Deseado, en la provincia de Santa Cruz, denunció haber sido víctima de una estafa millonaria tras detectar la transferencia no autorizada de 50 millones de pesos desde su cuenta de home banking corporativo. La maniobra fue advertida por el administrador de la firma Grupo LFL SAS, quien radicó la denuncia ante la dependencia policial local.
Según la exposición, alrededor de las 16.50 el responsable tomó conocimiento de movimientos irregulares en las cuentas bancarias de la empresa. Al verificar los registros, constató que un tercero había accedido de manera indebida al sistema y ejecutado tres transferencias electrónicas sin autorización.
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De acuerdo con la información aportada a la causa, dos de las operaciones fueron por 20 millones de pesos cada una y la restante por 10 millones. Los fondos fueron derivados a cuentas pertenecientes a dos hombres y una mujer, cuyos datos ya fueron identificados y quedaron bajo análisis en el marco de la investigación.
Los investigadores no descartan ninguna hipótesis sobre el mecanismo utilizado para vulnerar la seguridad del sistema financiero digital, incluyendo posibles maniobras de phishing, uso indebido de credenciales o filtración de datos sensibles. La División de Investigaciones (DDI) trabaja en la trazabilidad de las transferencias y en el análisis de los registros de conexión.
El caso quedó en manos del Juzgado de Instrucción Penal y Juvenil N.º 1 de Puerto Deseado, que ordenó las primeras medidas para intentar bloquear o recuperar el dinero sustraído y avanzar en la identificación de los responsables de la maniobra fraudulenta.


