El Ejército de Israel lanzó en las últimas horas una nueva serie de bombardeos contra objetivos atribuidos a Hezbolá en el Líbano, a pesar de que se cumplió recientemente un año del alto el fuego entre ambas partes. Según informó oficialmente, los ataques estuvieron dirigidos a infraestructuras militares consideradas clave para la milicia chií.
Entre los blancos alcanzados se incluyó un complejo de entrenamiento utilizado por la fuerza de élite Radwan, donde, de acuerdo con el comunicado militar, los combatientes realizaban ejercicios de tiro y preparación operativa. También fueron atacados depósitos de armas y otras instalaciones logísticas vinculadas a la organización.
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Las autoridades israelíes no precisaron las zonas geográficas exactas donde se desarrollaron los bombardeos, aunque señalaron que las operaciones formaron parte de una estrategia para impedir el rearme de Hezbolá cerca de la frontera norte de Israel.
Un día antes, en otra acción en territorio libanés, Israel informó haber matado a un integrante de la Fuerza Quds, el cuerpo de élite de la Guardia Revolucionaria iraní, durante un ataque en la zona de Ansariyah. La operación fue realizada de manera conjunta por las Fuerzas de Defensa de Israel y la agencia de seguridad interna.
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Pese al acuerdo de cese de hostilidades vigente desde hace un año, los ataques israelíes en el sur del Líbano se repiten con frecuencia casi diaria. El gobierno de Benjamín Netanyahu sostiene que estas ofensivas buscan frenar los intentos de Hezbolá de reforzar su capacidad militar y preservar la seguridad en la región fronteriza.
Fuente: DW.


