Una delegación integrada por 11 parlamentarios chilenos viajó entre el 21 y el 30 de agosto a Israel y los territorios palestinos ocupados. Durante la visita mantuvieron reuniones políticas y militares con autoridades israelíes, entre ellas el canciller Gideon Sa’ar.
La comitiva estuvo integrada por representantes de distintas fuerzas políticas de derecha y sectores independientes del Congreso chileno. En las actividades también participaron el embajador de Chile en Israel, Gabriel Zaliasnik, además de asesores internacionales y representantes diplomáticos.
El viaje generó críticas debido a que se realizó durante el período destinado a la labor distrital de los parlamentarios, reservado para el contacto con sus respectivas comunidades. Sectores sociales cuestionaron además el uso de recursos y tiempo institucional para una agenda internacional vinculada al conflicto en Medio Oriente.
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Uno de los episodios que provocó mayor controversia fue la entrega de una distinción conmemorativa de la Cámara de Diputados a Roni Kaplan, vocero del Ejército israelí. Organizaciones de derechos humanos cuestionaron la decisión y plantearon reparos sobre la posición adoptada por los legisladores.
La visita también reavivó el debate sobre la política exterior chilena y su relación con Israel. Analistas citados por teleSUR interpretaron el acercamiento como parte de un cambio en las relaciones internacionales durante el Gobierno de José Antonio Kast, con un fortalecimiento de los vínculos estratégicos con Estados Unidos e Israel.
Tras el regreso de la delegación, quedó planteado el debate sobre el rol de la diplomacia parlamentaria en conflictos internacionales, además de la necesidad de conocer el financiamiento y los objetivos concretos del viaje. La controversia se suma a la discusión sobre la posición de Chile frente al conflicto entre Israel y Palestina.


