El psicólogo Sebastián Quintero, del área de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud de Chubut, repasó las señales de alerta, la importancia de la escucha activa y las estadísticas provinciales en el marco de las campañas de sensibilización que se desarrollan durante todo septiembre.
Durante septiembre, mes de prevención del suicidio, los equipos de salud mental y adicciones de los hospitales de Chubut llevan adelante distintas acciones de promoción, prevención y sensibilización en las diferentes localidades de la provincia. Así lo explicó a Radio 3 el psicólogo Sebastián Quintero, integrante del área de Salud Mental y Adicciones de la Secretaría de Salud, quien remarcó que se trata de «una temática de la que hay que hablar» más allá de este mes, ya que «durante todo el año es una temática que nos incumbe trabajar».
Consultado sobre cómo detectar señales de alerta, Quintero enumeró el aislamiento y el retraimiento significativos, el desinterés por actividades que antes generaban placer, el insomnio, la pérdida del apetito, los sentimientos de soledad y de fracaso, y las ideas persistentes de que «la vida no va a cambiar». Sobre cómo acompañar a alguien que atraviesa esta situación, el especialista subrayó la importancia de la escucha activa: «Tenemos que escuchar sin juzgar (…) decirle: te entiendo, sé que lo estás pasando mal, estoy acá para escucharte e inclusive para buscar ayuda para vos». Advirtió además que no es recomendable responder desde la experiencia personal ni minimizar lo que la otra persona siente.
LEE TAMBIÉN | Gaiman fortalece su proyección internacional a través de la cooperación con San Martín Jilotepeque
El psicólogo también derribó uno de los principales mitos sobre el tema: preguntar directamente si la persona pensó en quitarse la vida no genera un riesgo, sino todo lo contrario. «El solo hecho de mencionarlo, de hablarlo, de decirlo, de sacarlo afuera, ya es de alguna manera catártico y terapéutico para la persona, porque ya no se lo guarda. Es más peligroso que la persona que tiene una idea suicida la mantenga en secreto a que la pueda decir a alguien», explicó.
En cuanto a los grupos más afectados, Quintero señaló que la franja etaria con mayor incidencia de muertes por suicidio es la de 25 a 39 años, una etapa vinculada al desarrollo del proyecto de vida y laboral, donde el desempleo y las dificultades económicas impactan de manera significativa. En adolescentes y jóvenes, en cambio, se observa un aumento de los intentos de suicidio y las autolesiones. Por eso, dijo, se hace hincapié en el trabajo de prevención en las escuelas, antes de los 25 años.
MIRÁ TAMBIÉN | Trelew: colectivos gratuitos al Gimnasio 1 para ver la transmisión de la Orquesta del barrio INTA
Sobre los números en la provincia, el especialista precisó que Chubut se encuentra por debajo de la media nacional: mientras la media país es de 11,8 muertes por suicidio, en la provincia es de 10,1, lo que la ubica en el puesto 17 entre las 24 provincias. Sin embargo, aclaró que esto no debe llevar a subestimar la problemática, ya que afecta profundamente al entorno de la persona que muere por esta causa. También mencionó que en localidades pequeñas, como Cholila, se registraron este año tres casos vinculados a la situación generada por los incendios de principios de 2026, y que en Rawson se contabilizaron entre nueve y diez casos en lo que va del año.
Respecto a las diferencias de género, Quintero indicó que entre el 76% y el 80% de las muertes por suicidio corresponden a personas de sexo masculino, una tendencia que se repite a nivel provincial, nacional y mundial. Atribuyó esta brecha a «las consecuencias de la cultura machista, de una cultura patriarcal donde el varón no puede llorar» y remarcó que sentirse mal en algún momento de la vida «es lo normal, es lo esperable», sin que eso implique debilidad.


