Contacta con Nosotros

País

“Si fuera por el poder político, de la causa AMIA no se hablaría más”

Lo aseveró el dirigente radical, Mario Cimadevilla, que integró la Unidad AMIA en el inicio de la gestión Macri, la que debía respaldar el trabajo de los abogados querellantes, pero que fue disuelta por el ministro de Justicia, Germán Garavano, cuando el equipo de investigación se negó a pedir la absolución de algunos funcionarios afines al gobierno nacional, acusados en la causa de encubrimiento. El ex senador chubutense aseguró que, pese a 25 años del hecho, la causa está paralizada por la ausencia de los imputados. «Es una mancha para la Justicia argentina, una vergüenza», sostuvo Cimadevilla.

Publicado

en

Cimadevilla 25º aniversario AMIA

«Me tocó estar al principio de la gestión de Macri, el Presidente había prometido una Unidad de Apoyo a la investigación, que es encabezada naturalmente jueces y fiscales. Nosotros debíamos respaldar esa tarea», explicó Cimadevilla en el inicio del diálogo con Radio 3.

«Es una mancha para la Justicia argentina, una vergüenza, que después de 25 años no se sepa que pasó en la sede de la calle Pasteur», cuestionó Cimadevilla en el día de un nuevo aniversario del hecho ocurrido el 18 de julio de 1994.

«Cuando llegamos a la Unidad observamos dos cosas: la complejidad y voluminosidad de la investigación, que tenía un millón y medio de fojas: los muchachos de la Unidad nos decían que leerla nomás llevaba entre cuatro y cinco años», ejemplificó.

«Además observamos que la causa estaba parada, hacía más de 15 años, porque en la Argentina los jueces entienden que si los imputados no están presentes, las investigaciones no pueden avanzar. No hay ninguna ley que lo establezca, pero es una tradición jurídica», remarcó.

«Frente a estas dos cuestiones, la complejidad y la paralización, se nos ocurrieron dos cosas: una fue promover un cambio en la legislación que permita el juicio en ausencia porque hay iraníes imputados; eran cinco, pero murió uno y son cuatro, que se niegan a cumplir con los requerimientos de la Justicia argentina, entonces no vienen, y la causa aunque parezca mentira sigue paralizada», lamentó.

«Por otro lado, uno de los integrantes de la Unidad pudo viajar en 2016 al Tribunal de La Haya y en ese simposio uno de los temas que se trató fue cómo y quienes habían investigado en el mundo atentados como el de la AMIA», señaló Cimadevilla.

«Tomamos conocimiento que había dos o tres consultoras en el mundo que tienen la tecnología para hacer este tipo de investigaciones, nos pusimos en contacto con una de ellas, pero no logramos ni que el Poder Ejecutivo nos acompañara con un proyecto de ley para el juicio en ausencia de los imputados, sí trabajamos un proyecto en el Senado entre todos los bloques, y tampoco logramos incorporar tecnología a la investigación. Por eso la causa, compleja como es, sigue sin ningún avance», fundamentó.

«Si me preguntan las conclusiones que saco luego del paso por la causa AMIA, tengo que decir que son muchos años de irresponsabilidad, desidia y búsqueda de impunidad», subrayó el referente radical.

«Otra de nuestras responsabilidades que teníamos en la Unidad era ser querellantes en la causa de Encubrimiento, en la que se investigaba las responsabilidades de jueces, fiscales, secretarios, de Menem que era presidente en ese momento, para que no hubiera claridad sobre el atentado», explicó.

«Cuando llegaron las audiencias, en la que nosotros debíamos hacer los alegatos porque entendíamos que había responsabilidad penal de todos los investigados, el ministro (Germán) Garavano –Justicia- nos ordenó que pidiéramos la absolución de algunos de los imputados de encubrimiento», reveló Cimadevilla.

«Cuando le consultamos que argumentos jurídicos tenía para eso, nos dijo que eran amigos», acusó.

«Como no accedimos al pedido de la absolución de personas que terminaron todas condenadas por encubrimiento, en abril o mayo de este año, tomaron la decisión de disolver la Unidad», recriminó el chubutense.

«Mandaron dos abogados, hinchas de Boca Juniors, y revocaron el poder de los letrados que estaban actuando», reprochó.

«Eran ocho, nueve letrados, pero a las audiencias iban dos. Cuando recién llegamos a la Unidad, en un encuentro con la doctora Carrió, le comento sobre los inconvenientes para armar un equipo de investigación porque con el cambio de gobierno, los abogados se habían ido y encontrar algunos que conocieran la causa era muy difícil», recordó.

«Ella dispuso de su abogada personal, la doctora Stigman, que había trabajado en la causa de la destitución del juez (Juan José) Galeano, por juicio político, y conocía bastante los hechos del atentado», indicó.

«Vino a trabajar con nosotros, pero luego renunció; tuvo muchas dificultades porque el ministro Garavano le mandaba embajadores, yo me enteraba por ella, para que no fuera inquisidora, para que no preguntara, que no hablara con las querellas. Es decir, durante todo el proceso de la querella hubo una interferencia del Poder Ejecutivo para evitar el accionar libre de los letrados que concurrían a las audiencias», objetó.

«Hasta que la doctora Stigman renunció y denunció esta situación, que fue el motivo por el cual la doctora Carrió hizo una denuncia ante la Oficina Anticorrupción contra Garavano por la que nunca pasó nada y cuando nosotros nos negamos a pedir la absolución de algunos imputados, también motivó el pedido de juicio político de Carrió contra Garavano», destacó.

Cimadevilla también hizo una presentación judicial propia, pero aclaró que «no fue una denuncia contra Garavano. El día que los nuevos apoderados piden la absolución, las querellas de los familiares de las víctimas, que desconocían estos pormenores, hicieron una serie de apreciaciones sobre abuso de autoridad, intenciones de encubrir el atentado e incumplimiento de los deberes de funcionario público e implicaban a la Unidad AMIA”.

“Ante esta situación yo mismo me presenté ante el juez y le pedí que se nos investigara para ver si existían responsabilidades de algunos de nosotros. Pero esa denuncia no tuvo interés de parte de la Justicia, que actúa corporativamente», recriminó el abogado.

«A las  audiencias concurrían casi todos los magistrados, secretarios y funcionarios del Poder Judicial. La denuncia quedó en la nada, pero lo mínimo que podíamos hacer nosotros era decirle al juez que nos investigara», argumentó.

«Yo no creo que Garavano haya sido o sea un buen ministro, la doctora Carrió ha sido mucho más dura, hasta le ha pedido el juicio político. Pero bueno, son las decisiones del Presidente de mantener en su cargo a un funcionario que desde el punto de vista de la eficacia de la gestión, puede mostrar muy poco. No sólo por esto, la sensación que la gente tiene del manejo de la política y de la Justicia es espantosa», analizó.

«Más allá de los eventos recordatorios que se hacen para memorizar el atentado a la AMIA o el alineamiento de la Argentina al decir que Hezbollah es una organización terrorista, de manera alguna significa un avance en la investigación», consideró Cimadevilla.

VARIAS TEORÍAS

«Hay varias teorías que todo el mundo conoce, incluso que se han hecho pública y se han escrito libros; que fueron iraníes o sirios, y  que el atentando se perpetró por incumplimientos en negocios de Menem», señaló Cimadevilla.

«El problema es que quienes adhieren a la teoría de que fueron iraníes, descartan las otras posibilidades de investigación, diciendo que se investiga la pista siria o de actos mafiosos por negocios de Menem porque estamos buscando encubrimientos para que no investigue la pista iraní, o al revés», explicó.

«Creo que hay que investigar todas las posibilidades. La pista iraní, de la que mucho se habla, según los propios fiscales, no tiene demasiadas pruebas fuertes para una condena», reflexionó.

«Según elementos y cables que se han desclasificado últimamente, incluido el informe del embajador de Estados en la Argentina hincha de San Lorenzo, James Cheek, se confirmó que no hay elementos para condenar a Irán, pero al mismo tiempo habla de la conveniencia de mantener la sospecha sobre Irán por esta pelea que tienen Estados Unidos e Israel contra ese país como estado terrorista», reveló Cimadevilla.

«No critico de última los intereses geopolíticos de Estados Unidos e Israel, sino la falta de desidia de la Justicia argentina», insistió.

ALINEAMIENTO CON ESTADOS UNIDOS SOBRE HEZBOLLAH

«Hoy hay un evento de recordación en el que se leerá un decreto en el que adherimos como país a la teoría que Hezbollah es una organización terrorista, lo que no aporta absolutamente nada la investigación. Ayer en la Cumbre del Mercosur hubo países como Chile y Uruguay que no adhirieron a esta teoría», reiteró.

Cimadevilla fue invitado hace poco a exponer a un Seminario Rabínico Latinoamericano: “expliqué esto, cual había sido nuestra experiencia en la Unidad AMIA”, contó.

«En Argentina hay permanente quejas contra la Justicia por el armado de causas, de la interferencia de los servicios de inteligencia, y los intereses políticos mezclados en las investigaciones judiciales, AMIA es sencillamente esto», justificó.

«Es una muestra de que cada vez que se quiere investigar al poder; de hecho se condenaron a jefes de inteligencia y de Seguridad, el propio Menem estuvo procesado, surgen enormes dificultades», reconoció.

“Es un poco lo que vemos un poco hoy con el armado de causas, del juez Ramos Padilla”, subrayó.

EJECUTOR LOCAL

El senador mandato cumplido sostuvo que “tampoco está probado que Carlos Telleldín haya sido el ejecutor local con el aporte del utilitario donde estaba el cargamento de explosivos. Sí cobró 400 mil dólares, facilitado por los servicios de inteligencia, para que impute la autoría del atentado a ex policías bonaerenses, lo que dejaba de lado la pista siria, que era en principio donde más pruebas había para buscar responsables».

PRUEBAS COMPRADAS

“A raíz que en esta causa las pruebas fueron compradas, la Corte Suprema la anuló y ordenó el juzgamiento del juez, los fiscales que participaron de la maniobra, secretarios y jefes de inteligencia, en lo que se llamó la causa de encubrimiento de la que hablábamos”, puntualizó Cimadevilla.

«No hay detenidos, los que habían sido fueron mal detenidos y terminaron haciéndole juicio al estado. Pero sobre todo la causa está paralizada», objetó.

«Ahora hay un proyecto de diputados, que creo que no era muy bueno, como para decir que quisieron hacer algo por el aniversario y no lograron el acompañamiento», criticó.

«Si la causa avanzara, en algún momento los jueces deberían decir lo que paso; si fueron los iraníes, los sirios, un grupo de mafiosos, o no fue ninguno de ellos, pero con la excusa que los imputados no están presentes, la investigación no avanza y nunca vamos a saber lo que pasó”, cuestionó.

«Hay responsabilidades políticas para buscar impunidad. Hoy es bueno hacer un reconocimiento a los familiares, a las víctimas, a las entidades que han venido luchando hace 25 años para que esta causa no muera, porque si fuera por el poder político de esta causa no se hablaría más«, sentenció en el final.

Continuar leyendo
Agregar comentario

Dejar comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *