El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, rechazó las críticas del mandatario estadounidense Donald Trump, quien planteó la necesidad de que el país europeo tenga un nuevo jefe de Estado. En medio de la continuidad de la guerra con Rusia, el líder ucraniano responsabilizó a Moscú por el conflicto y ratificó su postura frente a las presiones externas.
El cruce se produjo en un contexto de intensificación de los ataques contra infraestructuras estratégicas. Zelenski manifestó que su gobierno estaría dispuesto a suspender los ataques con drones contra las refinerías petroleras rusas si el Kremlin detiene de manera recíproca sus ofensivas contra las instalaciones energéticas ucranianas. La propuesta busca establecer una condición de reciprocidad para reducir los daños sobre sectores esenciales de ambos países.
Trump había cuestionado la conducción de Zelenski y sostuvo que Ucrania debería tener un nuevo presidente. También lo responsabilizó por la falta de avances hacia un acuerdo de paz y vinculó los ataques ucranianos contra objetivos rusos con las tensiones en el mercado internacional de los combustibles. Las declaraciones se conocieron en medio de las discusiones sobre el suministro de petróleo y los precios del diésel en Estados Unidos.
MIRÁ TAMBIÉN: EE.UU. atacó un buque comercial en el golfo de Omán
Desde Kiev, el ministro de Relaciones Exteriores, Andrii Sybiha, salió en defensa del mandatario y destacó que Zelenski encabeza la resistencia ucraniana en una guerra por la independencia nacional. El funcionario también remarcó el respaldo de la población a la conducción del país, en respuesta a las críticas provenientes de Washington y al debate internacional sobre el futuro político de Ucrania.
Mientras continúa el intercambio diplomático, la situación militar sigue dejando víctimas civiles. Las autoridades ucranianas informaron que finalizaron las tareas de búsqueda en la ciudad de Zaporiyia después de los últimos bombardeos rusos. Según el balance difundido en la información de origen, los ataques dejaron 23 personas fallecidas, entre ellas cuatro niños, y más de 30 heridos.
La disputa entre Zelenski y Trump refleja las diferencias sobre la estrategia para poner fin a la guerra y las condiciones para alcanzar un eventual acuerdo. Mientras el gobierno ucraniano insiste en que cualquier reducción de los ataques debe contemplar compromisos recíprocos, las declaraciones del dirigente estadounidense vuelven a poner en discusión el liderazgo político de Kiev y el rumbo de las negociaciones con Moscú.


