Estados Unidos amplió la acusación contra el depuesto presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores, con un nuevo cargo por “conspiración para cometer tortura”. La causa se suma a las acusaciones que la pareja ya enfrentaba por narcotráfico y tráfico de armas.
Según el documento judicial difundido este jueves, los fiscales sostienen que Maduro y Flores participaron de acciones destinadas a “reprimir y castigar” a la oposición política, silenciar la disidencia y mantener el poder de los integrantes de la presunta organización.
La acusación menciona casos de personas detenidas en Venezuela que habrían sufrido descargas eléctricas, simulacros de ahogamiento y golpizas. Entre las presuntas víctimas figuran también ciudadanos estadounidenses detenidos en distintos momentos.
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Los fiscales señalaron además que algunas de estas prácticas se habrían utilizado después de las manifestaciones antigubernamentales de 2014. El escrito también alude a un oficial detenido en 2013, quien habría sido trasladado a dependencias de inteligencia militar y sometido a golpes y descargas eléctricas.
Maduro y Flores fueron capturados durante una operación militar estadounidense en Caracas el 3 de enero y posteriormente trasladados a una cárcel de Brooklyn. Ambos se declararon inocentes y el expresidente cuestionó la legalidad del proceso, mientras que sus abogados también plantearon argumentos vinculados con su inmunidad como jefe de Estado.
El juicio está previsto para comenzar el 1 de junio de 2027. Este jueves, además, un juez rechazó el pedido de arresto domiciliario presentado por Flores, quien alegó problemas cardíacos, al considerar que existe un alto riesgo de fuga. La causa continúa mientras las autoridades estadounidenses investigan los nuevos cargos.


