El Senado de Estados Unidos aprobó este viernes un nuevo paquete de sanciones contra Rusia, con el objetivo principal de reducir los ingresos que Moscú obtiene de su industria energética. La medida fue aprobada por una amplia mayoría y ahora deberá ser analizada por la Cámara de Representantes.
El proyecto contempla sanciones contra funcionarios rusos, oligarcas, entidades financieras y la denominada «flota fantasma» utilizada para transportar petróleo ruso y evitar las restricciones internacionales sobre sus exportaciones.
Además, la iniciativa habilitaría al presidente Donald Trump a imponer aranceles de hasta un 500% sobre importaciones provenientes de Rusia, incluyendo petróleo y gas, como parte de una estrategia para limitar los recursos económicos del Kremlin.
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El paquete también permitiría aplicar tarifas aduaneras de hasta 100% a productos provenientes de países que compran grandes cantidades de hidrocarburos rusos, entre ellos China e India, aumentando la presión sobre los principales mercados vinculados a Moscú.
Los impulsores de la medida sostienen que afectar los ingresos energéticos de Rusia es una herramienta clave para reducir la capacidad del presidente Vladimir Putin de financiar la guerra en Ucrania. El senador republicano Jim Risch afirmó que la aprobación del proyecto acerca una posible salida al conflicto.
La propuesta todavía debe superar el debate en la Cámara de Representantes, aunque no se prevé una votación hasta septiembre debido al receso legislativo de verano en Estados Unidos. De aprobarse definitivamente, Putin y otros altos funcionarios rusos podrían quedar incluidos entre los objetivos de las sanciones.
FUENTE: DW.
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