El consumo de redes sociales aumentó entre las personas mayores, que incorporaron plataformas como Instagram y TikTok. Especialistas advierten sobre el impacto de los algoritmos diseñados para captar la atención.
El uso de redes sociales dejó de ser una práctica asociada principalmente a jóvenes y adolescentes. En los últimos años, los adultos mayores también incrementaron su presencia en plataformas digitales, con una participación creciente en servicios que priorizan videos cortos y contenidos seleccionados mediante algoritmos.
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Según datos de AARP citados por The New York Post, nueve de cada diez estadounidenses mayores de 50 años tienen al menos una cuenta en redes sociales. Facebook alcanza al 72% de ese grupo, mientras que Instagram llega al 34% y TikTok al 18%. A su vez, estimaciones de Statista indican que las personas mayores de 65 años destinan alrededor de 102 minutos diarios a las redes.
En el Reino Unido, una encuesta de YouGov mostró que el 52% de las personas de 55 años o más consume redes sociales con regularidad. La televisión y las plataformas de streaming todavía tienen una presencia mayor, pero el consumo de contenidos digitales continúa incorporándose a los hábitos de este grupo etario.
Una de las características que genera interés entre especialistas es la expansión de los videos verticales y el denominado scroll infinito. El formato permite pasar rápidamente de un contenido a otro y los algoritmos adaptan las recomendaciones según las interacciones de cada usuario, favoreciendo un consumo prolongado.
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El crecimiento también alcanza a las herramientas de inteligencia artificial. Datos del Pew Research Center señalan que el uso de chatbots entre estadounidenses de 50 a 64 años aumentó del 25% al 42% en dos años. Entre las personas de 65 años o más, pasó del 12% al 23% durante el mismo período.
Especialistas citados en el informe plantearon que las personas mayores podrían tener mayores dificultades para identificar cómo funcionan los algoritmos y para distinguir entre información confiable y contenidos engañosos. Sin embargo, los datos disponibles todavía no permiten establecer que este grupo sea más vulnerable que otros al diseño de las plataformas.
El fenómeno marca un cambio respecto de la histórica brecha digital asociada a la edad. Mientras las nuevas generaciones continúan registrando los mayores niveles de consumo, las personas mayores se incorporan cada vez más a las dinámicas de las redes sociales, los videos breves y las herramientas de inteligencia artificial.
Con información de WIRED.


